Creatividad como reloj biológico: una revisión del estudio Creative experiences and brain clocks (Nature Communications, 2025)
El envejecimiento es un proceso natural, pero no uniforme.
Mientras algunas funciones se vuelven más lentas, otras pueden fortalecerse gracias a la plasticidad cerebral. En los últimos años, la investigación en neurociencia ha empezado a mostrar algo que desde el arte se intuía desde hace siglos: la creatividad no solo expresa la vida interior, también la preserva.
El reciente estudio publicado en Nature Communications explora cómo las experiencias creativas pueden asociarse a un “reloj cerebral” más joven. Esta revisión analiza sus hallazgos principales y propone conexiones con prácticas de neuroarte y bienestar creativo.

Los autores analizaron datos de EEG y M/EEG de más de 1.240 participantes para entrenar un “reloj cerebral” capaz de estimar la edad funcional del cerebro según su conectividad.

Luego compararon esas mediciones con información de 232 personas con distintos niveles de experiencia creativa en música, danza, artes visuales y videojuegos.

El objetivo: evaluar si quienes practican artes de forma sostenida muestran un “envejecimiento cerebral” distinto.
Los participantes expertos en disciplinas creativas presentaron brechas de edad cerebral negativas (BAG), es decir, su cerebro parecía más joven que su edad cronológica.
Este efecto fue consistente especialmente en músicos, bailarines y artistas visuales.
El estudio encontró un patrón gradual: a mayor nivel de dedicación o profesionalización, mayor la diferencia en la edad cerebral funcional.
Esto sugiere que la creatividad actúa como un “entrenamiento de largo plazo”.
Las mediciones mostraron una mayor eficiencia de la red cerebral, mejor integración y conectividad en regiones frontoparietales, áreas usualmente sensibles al envejecimiento.
El estudio propone que la creatividad podría estar sosteniendo estos “hubs”.
Aunque el estudio no evalúa intervenciones clínicas, apunta hacia un posible uso de las prácticas creativas como herramientas preventivas para mantener la vitalidad cerebral.
Población principalmente sana → no es un estudio clínico.
Las prácticas creativas fueron analizadas como grupos generales; no diferencian técnicas específicas (p. ej. acuarela vs. danza contemporánea).
Factores como sueño, estrés y actividad física no se controlaron completamente.
Este estudio abre un puente fascinante entre neurociencia y prácticas creativas.
Muestra que el arte no solo es expresión estética sino una forma de mantener el cerebro activo, plástico y flexible ante el paso del tiempo.
Desde el enfoque de neuroarte, esto reafirma el valor de cultivar hábitos creativos que involucren cuerpo, emoción, ritmo, atención y exploración sensorial.
La creatividad aparece como un factor protector del cerebro. Aunque no reemplaza cuidados médicos ni modifica el envejecimiento biológico, sí parece modular la “edad funcional” de circuitos clave.
Esto convierte a las prácticas artísticas en aliadas poderosas para diseñar una vida más consciente, sensible y vital a lo largo del tiempo.
Ver Artículo en revista científica (Nature Communications):
Yi, J., Kwon, M., Xu, Y., Lin, L., Hannan, A. J., Zalesky, A., & Kim, J.-W. (2025). Creative experiences and brain clocks. Nature Communications, 16, Article 64173. https://doi.org/10.1038/s41467-025-64173-9
Yi, J., Kwon, M., Xu, Y., Lin, L., Hannan, A. J., Zalesky, A., & Kim, J.-W. (2025). Creative experiences and brain clocks. Nature Communications, 16, Article 64173. https://doi.org/10.1038/s41467-025-64173-9
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