La ira suele ser considerada una emoción difícil, a veces indeseable. Sin embargo, en el campo de la arteterapia se la entiende como una fuerza que, bien canalizada, puede revelar verdades profundas sobre nosotros mismos, nuestros límites y nuestros vínculos.
Ira como Lenguaje
Tradicionalmente, se nos enseña a controlar o reprimir la ira. Pero ¿qué ocurre cuando la atrapamos y no la escuchamos? La arteterapia propone una alternativa: no suprimir la emoción, sino transformarla en proceso creativo.
A través de la obra, emerge un lenguaje simbólico que nos permite mirar lo que sentimos sin ser dominados por ello.
Responses